“The Empty Chair” mucho más que una nominación al Oscar


en Cantantes/Cantantes en Inglés/Noticias/USA por

“Audition”, “Can’t Stop The Feeling”, “City of Stars”, “How Far I’ll Go” y “The Empty Chair”, fueron las canciones nominadas a mejor canción para la edición 2017 de los Óscares.


 

Dos de ellas (“Audition” y “City of Stars”) son de “La La Land”; “Can’t Stop The Feeling” ha tenido un éxito inmenso debutando como número 1 en el Hot 100, de esperarse por tener un ritmo pegajoso y a Justin Timberlake cantando; “How Far I’ll Go” fue parte fundamental de la película de animación que se llama “Moana”, la historia de una chica hawaiiana. Sin embargo, en mi opinión la verdadera obra maestra es “The Empty Chair” interpretada por Sting y escrita por él mismo junto al productor J. Ralph para el documental “Jim: The James Foley Story”.

 


El documental es la historia del periodista James Foley, quien fue asesinado por ISIS. Durante una entrevista con Deadline, Sting contó que J. Ralph lo llamó a su estudio y le enseñó la película, la cual lo “devastó”, y después le pidió que escribieran una canción para adaptarla al documental. Sting se negó inicialmente porque dijo que “no se creía capaz, era demasiado devastante”. Más tarde le enseñó el documental a su esposa y ella tuvo el mismo impacto. No fue hasta que se sentaron a comer, que a Sting se le ocurrió la metáfora para la canción: una familia que cena y un miembro que falta, en ese caso Foley, y que para conmemorarlo ponen una silla vacía junto a ellos. Un día mas tarde le presentó el tema a Ralph, y así nació “The Empty Chair”.

 

“Some days I’m strong; some days I’m weak/ Some days I’m so broken, I can barely speak”, cantó el inglés durante la ceremonia de los Óscares. Al finalizar la corta pero profunda interpretación, el salón se rindió en aplausos.

Según contaron Ralph y Sting en la entrevista a Deadline, durante el documental y tras entrevistar a amigos de Foley, sabían que una cosa que caracterizaba al periodista era que llegaba siempre tarde a reuniones y cenas. Así que una silla vacía acompañando a una familia mientras cena, parece una graciosa pero sentimental manera de simbolizar a James Foley.

 

El documental es fuerte, con un final triste e inesperado, pero retrata a una persona valiente que creía en su profesión y en hacer algo grande y positivo con su vida. Como el mismo Foley dijo: “Si no tengo el coraje moral para desafiar a la autoridad… no tenemos periodismo”. Ese mismo coraje lo acompañó a Siria y en su búsqueda por documentar lo que ahí sucedía. Creyó valientemente en su vida y en su causa, y fallecería durante ella.

 

Inspirados en la figura de Foley, Sting y Ralph pusieron sobre la mesa ese tema tan íntimo, fuerte, lleno de empatía y de esperanza, cosas que caracterizaban a Foley.

 

El Oscar se lo terminó llevando “City of Stars” de La La Land. Ciertamente un gran tema para una gran película. Es la tercer nominación de este tipo que tiene Sting y que no logra conquistar. Pero el artista no se preocupa “no la hicimos para ganar un premio”, le dijo a Deadline, la hicieron para que la mayor cantidad de gente pudiera ver “la compasión, la empatía y la valentía de Jim”.

 

Y que mejor manera de homenajearlo con una excelente presentación en vivo durante la ceremonia de los Óscares.

 

Deja un comentario